Estenosis raquídea

domingo, 6 de enero de 2008

ESTENOSIS DE CANAL (CANAL ESTRECHO)


El canal estrecho o estenosis raquídea es un estrechamiento del canal raquídeo, que ejerce presión sobre la médula espinal o las raíces nerviosas. Si el canal estrecho se localiza en la parte baja de la columna espinal, se le conoce como canal lumbar estrecho o estenosis lumbar. Al canal estrecho en la parte alta de la columna vertebral se le llama canal cervical estrecho. Aun cuando el canal estrecho puede encontrarse en cualquier parte de la columna, las áreas lumbar y cervical son las más comúnmente afectadas.

¿QUÉ CAUSA EL CANAL ESTRECHO?

Algunos pacientes nacen con este estrechamiento, pero lo más frecuente es que el canal estrecho ocurra en pacientes mayores de 50 años. En estos pacientes, el canal estrecho es el resultado gradual del envejecimiento y "desgaste" de la columna en las actividades cotidianas. Es muy probable que exista una predisposición genética a esta patología, ya que sólo una minoría de las personas desarrolla cambios sintomáticos avanzados. A medida que las personas envejecen, los ligamentos de la columna pueden engrosarse y endurecerse (proceso llamado calcificación). Los huesos y las articulaciones pueden asimismo alargarse y formar espolones (llamados osteofitos). Las hernias o protrusiones de disco también son comunes. También se presenta la espondilolistesis (deslizamiento de una vértebra sobre otra), que conduce a la compresión. Cuando estos trastornos ocurren en el área de la columna, pueden hacer que se estreche el canal raquídeo, lo que ocasiona una presión sobre los nervios espinales.

SÍNTOMAS DE CANAL ESTRECHO
El estrechamiento del canal raquídeo en sí mismo generalmente no ocasiona síntomas. Pero cuando la inflamación de los nervios se presenta a un nivel tal que aumenta la presión, los pacientes empiezan a tener problemas. Los pacientes con canal lumbar estrecho pueden tener dolor, debilidad o entumecimiento de las piernas, pantorrillas o glúteos.
En la columna lumbar, los síntomas muchas veces aumentan al caminar distancias cortas y disminuyen cuando el paciente se sienta, se agacha o se acuesta.
El canal cervical estrecho puede ocasionar síntomas similares en los hombros, brazos y piernas; también puede haber torpeza con las manos y trastornos de la marcha y el equilibrio.
En algunos pacientes el dolor empieza en las piernas y avanza hacia arriba en dirección de los glúteos; en otros pacientes el dolor inicia en una parte más alta del cuerpo y avanza hacia abajo. Esto se conoce como la "marcha sensorial". El dolor puede radiar como en la ciática o puede ser un dolor espasmódico, similar a un calambre. En los casos severos el dolor puede ser constante. Los casos severos de canal estrecho también pueden ocasionar problemas de vejiga e intestino, pero esto es raro. La paraplejia o la pérdida significativa de función también son raras, cuando llegan a presentarse.

CÓMO SE DIAGNOSTICA EL CANAL ESTRECHO
Antes de hacer el diagnóstico de canal estrecho o estenosis, es importante que el doctor descarte otras enfermedades que pueden tener síntomas similares. Para hacerlo, la mayoría de los doctores usan una combinación de herramientas, que incluyen las siguientes:
• Historia clínica: El doctor empezará pidiéndole al paciente que le describa los síntomas que tiene y la manera en que los síntomas han cambiado a través del tiempo. El doctor también necesitará saber cómo ha tratado los síntomas el paciente, incluidos los medicamentos que ha probado.
• Examen Físico: En seguida, el doctor examinará al paciente viendo si hay limitaciones del movimiento en la columna, problemas de equilibrio y signos de dolor. El doctor también buscará pérdida de los reflejos en las extremidades, debilidad muscular, pérdida de la sensibilidad, o reflejos anormales que pudieran sugerir afectación de la médula espinal.
• Pruebas: Después de haber examinado al paciente, el doctor puede usar una variedad de pruebas para ver el interior del cuerpo. Algunos ejemplos de estas pruebas son:
• Radiografías o Rayos-X: estas pruebas pueden mostrar la estructura de las vértebras y el contorno de las articulaciones y pueden detectar las calcificaciones.

• Resonancia Magnética (RM): esta prueba permite tener una vista tridimensional de la columna vertebral y puede mostrar la médula espinal, las raíces nerviosas y los espacios circundantes, así como el crecimiento, la degeneración, los tumores o las infecciones


• Tomografía Axial Computada (TAC): esta prueba muestra la forma y el tamaño del canal raquídeo, su contenido y las estructuras que lo rodean. Permite ver mejor los huesos que el tejido nervioso
• Mielografía: se inyecta dentro de la columna vertebral un contraste líquido que en las radiografías se ve blanco junto a los huesos. Una mielografía puede mostrar la presión sobre la médula espinal o los nervios debido a hernias discales, espolones óseos o tumores.
• Gammagrafía Ósea: Esta prueba usa un material radiactivo inyectado que se fija al hueso. Una gammagrafía ósea puede detectar fracturas, tumores, infecciones y artritis, pero no puede distinguir una patología de la otra. En consecuencia, la gammagrafía generalmente se combina con otras pruebas.

TRATAMIENTO NO-QUIRÚRGICO DEL CANAL ESTRECHO
Hay muchas maneras en que un doctor puede tratar el canal estrecho sin cirugía, que incluyen las siguientes:
• Medicamentos, incluidos los antiinflamatorios no-esteroideos (AINES), para reducir la inflamación y el dolor, y analgésicos para aliviar el dolor.
• Las inyecciones de corticosteroides (esteroides epidurales) pueden ayudar a reducir la inflamación y tratar el dolor agudo que se extiende hacia las caderas o hacia abajo a la pierna. Este alivio del dolor puede ser sólo temporal y generalmente se recomienda a los pacientes que no se les apliquen más de 3 inyecciones en un lapso de 6 meses.
• Reposo o restricción de la actividad (esto puede variar dependiendo de la extensión de la afectación neurológica).
• Fisioterapia y/o ejercicios prescritos para ayudar a estabilizar la columna, aumentar la resistencia y la flexibilidad.

TRATAMIENTO QUIRÚRGICO DEL CANAL ESTRECHO

En muchos casos, los tratamientos no-quirúrgicos no tratan las enfermedades que ocasionan el canal estrecho; sin embargo, pueden aliviar el dolor temporalmente. Los casos avanzados de canal estrecho muchas veces requieren cirugía. El objetivo de la cirugía es aliviar la presión sobre la médula espinal o el nervio espinal ensanchando el canal raquídeo. Esto se hace quitando, recortando o realineando las partes afectadas que contribuyen a ejercer presión.

La cirugía más común en la columna lumbar se llama laminectomía descompresiva y consiste en quitar las láminas (el techo) de las vértebras y así aumentar el espacio para los nervios. El cirujano puede hacer una laminectomía con o sin fusión de las vértebras o quitando una parte de un disco. Se pueden usar diversos dispositivos (como tornillos o barras) para reforzar la fusión y dar soporte a las áreas inestables de la columna.


Otros tipos de cirugía para tratar el canal estrecho incluyen los siguientes:
• Laminotomía: cuando se quita sólo una pequeña parte de la lámina para aliviar la presión sobre las raíces nerviosas;
• Foraminotomía: cuando se quita el foramen (el área en que las raíces nerviosas salen del canal raquídeo) para aumentar el espacio alrededor de un canal nervioso. Esta cirugía puede hacerse sola o junto con una laminotomía.
• Facetectomía Medial: cuando se quita parte de la carilla articular o faceta (una estructura ósea en el canal raquídeo) para aumentar el espacio;
• Discectomía y Fusión Cervical Anterior: se llega hasta la columna cervical a través de una pequeña incisión en la parte frontal del cuello. Se quita el disco intervertebral y se sustituye con un pequeño tapón de hueso, que con el tiempo fusionará las vértebras.
• Corpectomía Cervical: cuando una porción de la vértebra y los discos intervertebrales adyacentes se quitan para descomprimir la médula espinal y los nervios espinales al nivel cervical. Se usa un injerto óseo, y en algunos casos una placa y tornillos metálicos, para estabilizar la columna.
• Laminoplastia: un abordaje posterior que permite llegar a la columna cervical desde la parte posterior del cuello e incluye la reconstrucción quirúrgica de los elementos posteriores de la columna cervical para dar un mayor espacio al canal raquídeo.

En caso de que los nervios estén dañados antes de la cirugía, es posible que el paciente siga teniendo dolor o entumecimiento después de la cirugía; o podría no tener ninguna mejoría. Asimismo, es probable que continúe el proceso degenerativo y, de ser así, el dolor o la limitación de la actividad pueden reaparecer 5 años después de la cirugía o más adelante. La mayoría de los doctores no considerarán tratar el canal estrecho con cirugía, a menos que ya se haya dado tratamiento no-quirúrgico durante varios meses. Dado que todos los procedimientos quirúrgicos implican un cierto riesgo, se recomienda a los pacientes comentar todas las opciones de tratamiento con su doctor antes de decidir cuál es el mejor procedimiento.

Resumen

La cirugía para el canal estrecho es posiblemente la cirugía más común en la población que envejece. Ha demostrado que mejora significativamente la calidad funcional de la vida de las personas y, que en la mayoría de los casos, les permite regresar a un estilo de vida más activo.

El canal estrecho en la región lumbar es mucho más común que en la columna cervical; aunque el 25% de los pacientes tienen afectadas ambas regiones. En la mayoría de los pacientes la historia natural consta de períodos episódicos de dolor y disfunción. Cada persona es diferente en términos de la gravedad y la duración de los síntomas. La cirugía sólo debe considerarse si el estilo de vida del paciente se ha reducido hasta llegar a un nivel funcional inaceptable, a pesar de haber intentado modalidades no-quirúrgicas durante un período adecuado (mínimo de 3-6 meses).

En caso de haber una debilidad progresiva de los brazos y/o piernas, hay que considerar una cirugía con carácter de "urgente".

2008

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